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Wabi-sabi

Aparte del muy interesante Feng Shui, otra filosofía proveniente de oriente y con la que también comulgamos es el Wabi-sabi:  la sencillez rústica de origen Japonés. Rústico en el sentido de simple, sin artificio, con superficies rugosas o irregulares.  Minimalismo cálido.

Es el arte de encontrar belleza en la imperfección.  Valora la simplicidad, los entornos más bien modestos.  Lo auténtico es la clave del Wabi-Sabi.  La presencia de rayadas o roturas en las cosas son consideradas símbolo del paso del tiempo y de la autenticidad de los objetos.  Objetos con historia, con años…

Las cosas Wabi-sabi son expresiones del tiempo congelado.  Están hechas de materiales que envejecen, son más auténticas; registran el óxido, el viento, la lluvia, el sol…y son objetos, vividos y usados.  La decoración se inspira más en las personas que viven el espacio y que disfrutan los objetos.

En la cultura tradicional japonesa, esta filosofía es el principio estético y de comprensión del mundo que plantea la observación simple de la naturaleza, de las formas tal y como se presentan.  Un poema que capta el espíritu del Wabi Sabi es: “miro a lo lejos y no veo cerezos, ni hojas matizadas: sólo una modesta cabaña en la playa a la luz de un atardecer de otoño”.
El Wabi-sabi es un modo de vida, una celebración de las cosas básicas, únicas e imperfectas que encontramos.

El espacio Wabi-sabi es simple, dinámico, imita a lo natural, juega con los claros y los obscuros en la iluminación, pocos elementos, colores contenidos, blancos y tierras, temas de la naturaleza…y texturas, maderas, mimbres, troncos secos, hojas, ramas, piedras, cerámica… elementos naturales.

Los exteriores se caracterizan por no tener simetría, e incorporan arena, piedras, troncos, cañas de bambú…

Seguro que no habéis reparado en algunos objetos que tenéis en vuestras casas, que serán muy “Wabi-sabi”, y que a lo mejor creéis que ya no sirven y no os gustan…una antigua taza, una mesa algo estropeada por el paso del tiempo, unas ramas secas.. ahora podéis verlos con otros ojos y encontrarles un rincón en vuestra casa y disfrutarlos!

El interiorista belga Axel Vervoordt, cuyo trabajo refleja esta filosofía, ha publicado varios libros, entre ellos “A Wabi Way”.

¿qué os parece el wabi-sabi?, mola, eh?

0 respuestas a «Wabi-sabi»

Me parece que al encontrarlo me encontré a mi mismo, soy megafan de esta filosofia. Vivo en un piso pequeño y por mucha información de decoración que vea, no voy a usar ni un 2% de ella, uno porque tiendo a usar lo que necesito las cosas puramente esteticas pierden interés al tiempo, y 2 porque adoro las cosas naturales, orgánicas, este minimalismo funcional que te relaja por dentro. Adoro el Wabi sabi!

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